DOMINGO FELIPE MAZA ZABALA,
PENSAMIENTO SOBRE DESARROLLO Y EDUCACIÓN.
Domingo Felipe Maza Zavala nació en
Barcelona, estado Anzoátegui el 4 de noviembre del año 1922. Bachiller en
filosofía, licenciatura en Ciencias, Económicas y Sociales en la Universidad
Central de Venezuela (UCV) en 1949, se tituló de doctor en 1962, director del
Banco Central de Venezuela (1997-2004), director del Instituto de
Investigaciones Económicas y Sociales (1963-1968), miembro del Consejo Técnico
del Centro de Estudios del Desarrollo, (1963-1971) Decano de la Facultad de
Ciencias Económicas y Sociales de la UCV (1972-1975). Asimismo, fue profesor en
la Universidad Central de Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello y Santa
María, fue diputado del Congreso de la República.
En atención al pensamiento sobre los
aportes de Maza Zavala en la materia de desarrollo y educación resulta complejo
separar los dos aspectos para tratarlos como acciones independientes ya que, el
autor refiere lo indivisible del proceso enseñanza- aprendizaje con el de modos y formas de producción del
Estado-sociedad. La pedagogía necesaria debe construirse desde la reforma del
pensamiento sin dejar atrás los valores humanos y ese sistema educativo debe
ser resguardo de su ideología y de la economía que le financia.
Establece que el bienestar de la
población debe obedecer tanto a lo cualitativo como a lo cuantitativo, la
formulación de escuelas de ideas y de ciencias desde el aspecto progresista y
donde lo social prive sobre lo económico y el diseño educativo debe ser para
crear métodos técnicos originales, autóctonos y legítimos, refiere además que
la producción de riquezas es condición necesaria y suficiente para crear
bienestar social.
2.
ESTADO,
EDUCACIÓN Y PROGRESO
Articulando
estas ideas se crea un ciclo en el proceso educativo-productivo donde el Estado
debe ser el punto pivote de este accionar, el elemento formativo debe estar
direccionado a favor de ese plan
productivo nacional y el resultado de ese proceso productivo, las ganancias y
excedentes, debe abrigar, alentar y promover a su vez ese proceso educativo
para que sea garante de un progreso sostenido en el tiempo y protector del
Estado.
Una de las críticas sobre elementos
que inciden directamente sobre el desarrollo de la nación es que la industria y
la empresa socializan sus costos y gastos, pero privatizan sus ganancias no
retornando a los orígenes que lo llevaron a generar tales márgenes de
beneficio, lo necesario y suficiente para garantizar la continuidad del
negocio, es por ello que la industria literalmente “muere” al no dejar detrás
de si relevo calificado para el progreso de la industria
El proceso educativo debe ser
definitivamente formativo, y debe tener como finalidades tener una mano de obra
concientizadas, adiestradas, orientadas sin ningún detrimento a la forma
cultural y originaria de la población.
Al conjugar los elementos de
educación-producción y de producción- educación hará piso a una economía
equilibrada, propugnaba así el autor, la enseñanza técnica para la verdad
económica, lógicamente el Estado debe preguntarse ¿qué estas enseñando? ¿Hacia
dónde quieres ir?, esta conjugación debe producir beneficios dignificantes para
quienes lo ejecutan, el combate al empirismo como forma de producción debe
generar progresos notables tanto en el mercado nacional como en el exportador.
La necesidad de aminorar el abismo
entre el Estado, la educación y la economía, se hace extensible a la relación
entre las formas científicas de producción, el origen histórico-cultural y las
realidades sociales las cuales determinaran el estado actual y futuro de la
nación. La imperativa ciencia económica en praxis debe tener un modelo
estandarte que guie las acciones y decisiones políticas, no sin dejar atrás que
ningún problema de país debe observarse desde el enfoque meramente económico,
debe verse desde un sistema complejo e integrador ya que de resolverse solo
desde el hecho económico generará otros
problemas como el aspecto delictivo.
La posición del autor revela una
postura de economía centralista, dirigida por el Estado de acuerdo a sus
necesidades, y propone la figura principal de discusión en el progreso el tema
educativo-formativo, el educar para qué, el educar por qué y el educar cómo.
En Venezuela, para el año 2015,
aunque la matricula estudiantil ha aumentado considerablemente, la formación
técnica especializada, las escuelas de oficios y la formación enmarcada hacia
un plan político de progreso se ha
distorsionado, producto de esos cambio políticos intempestivos y la
falta de claridad en el modelo de desarrollo a seguir, demostrable con el hecho
de la cantidad de profesionales que han sido formados en el país y han salido
del mismo a desarrollar sus carreras en otros países del mundo y otros formados
en el exterior con recursos del país se encuentran desarrollando tareas
inclusive hasta antagónicas para lo que fueron ordenados.
La pedagogía necesaria como Estado debe
definirse en transformar, cambiar o conservar el orden productivo como modelo
integral de progreso, el Estado benefactor ocasiona reacción adversa e intimida
al aparato productivo, desencadenado una ola de desapegos culturales e
inclusive hasta históricos por la falta de una correcta praxis económica venida desde el ambiente
formativo-educativo.
Las definiciones de planes concretos
a largo plazo para el Estado, deben trazar la ruta o formas de acción conducentes a generar a
todos los actores sociales que participan en el proceso productivo una
disciplina ejercida en el trabajo como factor dignificante y ejecutor de los
planes consagrados para el modelo de país planeado de acuerdo a su realidad
actual y su realidad histórica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
SI NO EXPRESAS ASUMES, SI ASUMES DECIDES, SI DECIDES ES TU LIBRE ALBEDRIO...¡